¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Al hablar de aprendizaje entramos en un panorama muy amplio de consideraciones a ser tomadas en cuenta para que como docentes podamos llegar al alumno y este se “enganche” en el gusto de aprender a aprender.
Crear situaciones de aprendizaje adecuadas para los educandos no es una tarea fácil, es necesario que los docentes seamos poseedores de conocimientos que nos permitan interactuar y desenvolvernos de acuerdo a los cambios que se viven en la actualidad, de manera que propiciemos en nuestros alumnos aprendizajes realmente significativos y que promuevan la evolución de sus estructuras cognitivas.
Lo que el alumno aprende depende en gran medida de lo que ya ha aprendido con anterioridad, para que un alumno aprenda a aprender, se debe promover el aprendizaje de estrategias por descubrimiento y de ubicar el corazón del proceso de enseñanza-aprendizaje en la acción, es en esta que el conocimiento toma un sentido singular y propio para cada estudiante, moviliza los conocimientos. Los conocimientos no pre-existen como tales, son construidos en el momento de la acción misma.
Hablando de los contenidos que como docentes “debemos” abordar con nuestros alumnos en muy variadas ocasiones resulta complicado homogenizar los aprendizajes en el grup
o, se dice que el aprendizaje tiene que situarse, cognitivamente hablando, en el interés personal y en la zona de desarrollo próximo del estudiante, y por simple lógica en un grupo de 52 alumnos resulta muy difícil lograr captar el interés personal de cada estudiante, habrá materias como la de las tecnologías de la información y la comunicación en las que la gran mayoría de los alumnos se muestran interesados en conocer y descubrir, pero si hablamos de materias como programación, física, química o matemáticas, manejar los contenidos y lograr el interés en los educandos resulta difícil de llevar, y no es pesimismo es simple lógica elemental, no todos tienen las mismas capacidades, intereses e inteligencias como bien dice Howard Gardner, no para TODOS debe ser significativo el aprender los contenidos, y no es porque no se tenga capacidad o porque el docente no supo guiar o implementar actividades o porque no supo motivar, somos seres humanos diferentes y el desarrollo de competencias será diferente en cada alumno. Me apoyo en la lectura de Xavier Vargas Beal para aportar el comentario anterior, así mismo como bien dice el mismo autor que sea poco o muy significativo un aprendizaje no depende del maestro, ni de las estrategias educativas, ni del programa, ni de la institución, sino del propio interés del estudiante que por lo demás no puede ser “sembrado” como tal por el.El alumno aprende un contenido cualquiera, cuando puede atribuirle un significado, pero también puede “aprender” ese contenido sin realizar dicha atribución; en ese caso, aprende de memoria, pero la funcionalidad de dichos aprendizajes se encuentran seriamente comprometidos a un corto periodo (pasar un examen quizá?).
Hasta ahora hemos llegado a la idea de que las competencias se desarrollan gracias a la existencia de unos conocimientos previos, de una estructura cognitiva que los moviliza y una situación problemática que desencadena el proceso una vez que el sujeto ”ha elegido”, la acción, resolver la situación a la que se enfrenta.
"El aprendizaje significativo –postula González- es la piedra angular de la educación centrada en la persona. Este aprendizaje consiste en asimilar uno mismo lo aprendido, hacerlo prop
io tal como se hace con el alimento que se ingiere, se digiere y se asimila".Así, nos parece que la noción de mediación no tiene el atributo adjudicado de proveer conocimientos, ni siquiera el de organizar el aprendizaje ya que éste se organiza por el propio estudiante a partir de su interés por aprender una determinada cosa. Proveer el interés por aprender, -si así es como se quiere entender mediación- nos resulta todavía más difícil de conseguir. Si no se pueden transmitir conocimientos, menos se puede “colocar” un interés donde no lo hay.
Puede proveer las herramientas físicas o psicológicas que supone que el estudiante necesita, pero la consecuencia de esta acción fundada en tal suposición puede resultar muy azarosa, ya que bien puede el estudiante estar necesitando herramientas muy distintas de las que el maestro supone. Mucho ganaría la praxis educativa si el maestro se preocupara por escuchar al estudiante y por responder lo más cerca posible a las necesidades cognoscitivas del estudiante, pero cuando los grupos son de 52 alumnos la tarea se complica, dejo mis comentarios abiertos buscando soluciones para mejorar nuestras prácticas educativas.
Comparto con Elizabeth Varga que la educación debe ser diseñada teniendo como base el desarrollo integral de las personas, en cuerpo, mente, intelecto y consciencia, armonizando con ello lo intelectual, con lo social, lo material, lo moral y porque no lo espiritual.
El fracaso en muchos de los contenidos en mi muy particular punto de vista es que se exalta de sobremanera lo racional y lo material o el nivel de saber olvidándose del nivel de ser, en mi experiencia, debe existir un equilibrio entre ambas.
Y también agrego lo siguiente como una chispa para encender el interés en los alumnos por aprender:
- Lo que sorprende capta la atención y el interés
- La educación debe ser una herramienta para estimular y activar la ESENCIA inherente de cada ser humano.
Sorprendamos a nuestros alumnos con alegría, entusiasmo y una actitud positiva!!.
Profra: Xóchitl Zermeño Caro.
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